FIESTA DE ÁNIMAS Y MAYORDOMÍAS AÑOS ANTERIORES:

2017

 2016  2015    2014   2013   2012  2011  2010    2008  2007  2006  2005

Libro

Nombre

 

Mayordomias Protocolo Libro (pdf) Descargar

Galería Acto

INTRODUCCIÓN
¿Quién no sabe lo que son las Banderas de Ánimas, el saludo que se hace con ellas o las Mayordomías? ¿Quién no ha oído alguna vez “Que vienen las Ánimas, sal a echarles”, “El Ofertorio es a las cuatro” o “Vamos a ver a los pajes”? Todos lo hemos dicho o escuchado en alguna ocasión, pero ¿cómo lo hemos aprendido si no por la tradición oral?
En cambio, no es de conocimiento general sobre qué hombro deben llevar los mayordomos la bandera al entrar a misa o el orden en que se disponen las Mayordomías cuando acompañan a un entierro, quién debe pasar a buscar al cura a la iglesia para que presencie y presida el baile de la bandera ni el ritual de la entrega de la vara florida de unas Capitanías a otras.
Todos relacionamos el Carnaval, fiesta profana, con la de Ánimas, religiosa, porque se celebran en las mismas fechas, pero igualmente podría haberse asociado ésta a la Semana Santa, la Feria o la Navidad, pues son celebraciones totalmente disociadas una de otra; de hecho, algunas asociaciones de este tipo que han pervivido en otros lugares lo hacen como cofradías de Semana Santa o de fiestas patronales. En Villafranca de los Caballeros, Carnaval y Fiesta de Ánimas se hacen coincidir en el tiempo de celebración y no tienen nada que ver los bailes de disfraces o los desfiles de carrozas, tan en auge en los últimos años, con los de nuestras Mayordomías. Antiguamente, era más importante la solemnidad de la Fiesta de Ánimas que el Carnaval, que se encuentra más en expansión en las últimas décadas, en preeminencia sobre aquélla, más decadente.
Hasta donde llega nuestra documentación y la información de las personas que han colaborado en este trabajo, no existe testimonio escrito de esta transmisión de rituales, que han ido heredando los hijos de sus padres, igual que éstos, antes, lo hicieron de los suyos; son tradiciones orales que han ido pasando generación tras generación a lo largo de los siglos hasta llegar a nuestros días casi igual que en sus inicios, transferidas, sobre todo, por los ejemplares guiones que ejercen o han desempeñado tal cargo en Villafranca y su Fiesta de Ánimas.
No hemos pretendido adentrarnos en la Historia, para eso están los estudiosos y los entendidos en ella, y nosotros sólo ponemos empeño y entusiasmo de aficionados; ni elaborar un documento histórico sobre la Fiesta de Ánimas en Villafranca, pues hay documentación suficientemente extensa y fidedigna sobre las antiguas cofradías y hermandades de Ánimas, origen de nuestras Mayordomías, a lo largo y ancho de toda la geografía española.
Nuestra pretensión no va más allá de alejarnos de consideraciones personales y subjetivas para hacer constar por escrito los ritos ancestrales que se mantienen en la Fiesta de Ánimas y que haya permanencia y continuidad de ellos, aunque muchos ya no se lleven a cabo igual que hace unos años. Por ejemplo, ya no se levantan los guiones a las cinco de la madrugada para dar los buenos días a los capitanes de las Mayordomías ni se hace el “puñao” en las casas, por la comodidad y disponibilidad de otros establecimientos; las mujeres pueden ostentar cargos dentro de las Capitanías, se lleva las cuentas entre todas las Mayordomías y el dinero recaudado se guarda en el banco, los guiones portan cruces de san Juan que van sustituyendo poco a poco a las antiguas picas, ya no se besa el crucifijo cuando se entrega el regalo o el donativo entrando a ofrecer, el día de Navidad no se convida a la gente llamando casa por casa… Probablemente, gran parte de estas ceremonias hayan cambiado más aún que lo que hemos sido capaces de recopilar entre varios informadores que conocen los ritos de celebración, puesto que ya antes serían distintos de los que a ellos han legado otros celebrantes.Presumiblemente, no haya uniformidad de pareceres en los procedimientos, dependiendo de las personas que hayan transmitido la tradición y de quiénes la hayan recogido y practicado. Son los guiones los encargados de dirigir el protocolo y, según quien les haya transferido la información, así actuarán en uno u otro momento: unas veces son dos los guiones que van a buscar a la banda; otras, uno; y, si llegan a un acuerdo distinto entre ellos, incluso pueden hacerlo los cuatro.
Hemos tratado de recopilar la mayor información posible con todo tipo de detalles sobre lo que debería hacerse, aunque, por supuesto, todo es susceptible de cambio con el paso del tiempo, desde la forma en que se distribuyen las Mayordomías en los bancos de la iglesia a los itinerarios que se recorren dos veces al día durante las fiestas.
No nos ha sido posible encontrar toda la simbología, por ejemplo, del conjunto de las piezas que conforman las Banderas de Ánimas, como hubiéramos deseado, para interpretar correctamente los ceremoniales ni cómo fueron instaurados y establecidos “definitivamente” estos ritos a lo largo del tiempo, puesto que no hemos hallado constancia escrita de las Capitanías en Villafranca. Quizá este trabajo pueda verse ampliado con otras investigaciones.
Hemos procurado, en lo posible y dependiendo de la disponibilidad, acompañar cada momento de las celebraciones con fotografías, dándonos cuenta al mismo tiempo de que sería imposible conocer todos los entresijos de los protocolos y encontrando infinidad de limitaciones que, incluso quien ha disfrutado de una Mayordomía, no llega nunca a comprender.
Baste saber que nos ha causado gran placer y delicia descubrirlos para poder disfrutarlos más y compartirlos con los villafranqueros, sin buscar otro interés que el procurar que quede constancia escrita de las ceremonias llevadas a cabo durante la celebración de la Fiesta de Ánimas, tan importante en la idiosincrasia de nuestro pueblo, y sin la cual el mantenimiento de los Carnavales hubiera sido imposible en determinadas épocas en que llegaron a estar prohibidos en casi toda España.Sirva este modesto trabajo también para que no cambien ni degeneren, en la medida de lo posible, los rituales de celebración según los deseos e interpretación de las distintas personas que los lleven a cabo y que no hayamos de ver a los volteadores de las Banderas de Ánimas darles en cualquier esquina de Villafranca, perdiendo así nuestras tradiciones.
Anuncios